Una ayuda, no un sustituto
La búsqueda desesperada de un equilibrio vital, la huida a contrarreloj del estrés…Y también la urgencia por hacer compatibles trabajo y calidad de vida. Para ganar tiempo, para no perderlo, hay muchas personas que recurren a introducir en su alimentación diaria una pequeña ración de complementos vitamínicos. Sin duda, pueden ayudar a sobrellevar la rutina diaria.
El problema aparece cuando surge una dependencia a estos suplementos y se abusa de ellos llegando incluso a empleanrlas como sustitutos de una alimentación sana…
Las vitaminas son sustancias orgánicas imprescindibles en los procesos metabólicos que tienen lugar en cada ser vivo. No obstante, las vitaminas no aportan energía -no se emplean como combustible-. Aunque sin ellas, eso es cierto, el organismo no es capaz de de aprovechar los elementos constructivos y energéticos suministrados por la alimentación.
En la variedad de alimentos se encuentra el equilibrio de una dieta realmente sana.
“Una ingesta de alimentos con los niveles vitamínicos recomendables es vital”, tal como señala Jesús Román, presidente de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación.